El problema de la prosa
Dos párrafos escritos por dos equipos de marketing no se pueden comparar, por atentamente que se lean. Usan palabras distintas para lo mismo y la misma palabra para cosas distintas, y los dos omiten lo que menos les favorece.
La estructura es la única salida: los mismos campos, para cada programa, resueltos de la misma manera, incluido el campo que dice que nadie nos lo ha contado.
Los campos que soportan el peso
- Las prestaciones detalladas, contadas y no resumidas
- Las exclusiones detalladas, que casi nadie publica
- El precio con su base, la ocupación, la situación fiscal y su construcción
- La supervisión, el campo que más varía entre programas que parecen iguales
- Si se publica o no un programa diario
- Cuándo se verificó la ficha por última vez y qué quedó sin evaluar
Por qué «no indicado» es una respuesta en sí misma
Si un establecimiento no ha mencionado los traslados al aeropuerto, la celda honesta lo dice. No dice «no». Un dato que falta y un elemento excluido son cosas distintas, y juntarlas favorecería al establecimiento que menos ha declarado, que es exactamente lo contrario de lo que debería pasar.
