Publicarlo es la primera señal
Aproximadamente la mitad de los programas que mantenemos publican un programa diario. La otra mitad describe prestaciones sin asociarlas a días, lo cual no es un engaño pero resulta bastante menos útil.
Un horario indica el ritmo, la cantidad de tiempo sin programar y qué ocurre el primer y el último día: tres cosas que una lista de prestaciones es incapaz de transmitir por su propia estructura.
Qué revela un horario
- Cuánta parte del día está programada y cuánta no
- Si los días de llegada y de salida llevan algo de programa
- Si las sesiones van agrupadas o repartidas
- A qué hora empieza el día y si eso es negociable
- Si ocurre lo mismo todos los días
